Archivo de etiquetas sistema nervioso

Diferencias entre un quiropráctico y un osteópata

Tanto la quiropráctica como la osteopatía tienden a tratar casos similares, utilizando técnicas de manipulación de las articulaciones devolviéndoles su movilidad natural.  

La quiropráctica y el sistema nervioso

La quiropráctica es una terapia alternativa practicada por licenciados universitarios. El título de DC (Doctor Chiropractic) es un título que está reconocido en 44 países pero que nunca se puede obtener mediante cursos de postgrado o cursillos de corta duración. Se trata de una licenciatura de 6 años, con competencias similares a las de la carrera de medicina. 

Los doctores en quiropráctica centran su atención en la Columna Vertebral relacionada con el Sistema Nervioso, basando así su tratamiento en el “ajuste” vertebral específico. Su objetivo es el de restablecer la alineación y movilidad entre las vértebras, para liberar el sistema nervioso de posibles interferencias que afectarían al riego nervioso, aumentando las defensas y evitando enfermedades. Los bloqueos pueden permanecer sin dolor durante muchos años, ya que no duelen hasta que no afectan al nervio. El quiropráctico trabaja sobre el cuerpo de forma global, devolviendo el equilibrio mediante técnicas manuales que corrigen las interferencias en el sistema nervioso, aliviando y corrigiendo las lesiones del aparato locomotor. De esta manera el quiropráctico fortalece la “inteligencia innata” del cuerpo, principio en el que se basa la filosofía quiropráctica y que tiene que ver con la capacidad del cuerpo de sanar por si mismo. 

Los osteópatas y su relación con la columna vertebral

Por otro lado, la mayoría de los osteópatas en España son diplomados en Fisioterapia, pero cuentan con conocimientos en osteopatía por cursos de postgrado. Existen cursos de fines de semana, incluidos cursos a distancia, para todos aquellos que tengan los medios materiales, y que no hayan podido acceder a la carrera universitaria. 

La Osteopatía da a la columna vertebral una importancia similar al sistema muscular y al sistema circulatorio. Es una terapia basada en el estudio de la anatomía y fisiología del cuerpo humano y de cómo intervienen los diferentes tejidos en la producción de la enfermedad. Su enfoque principal es el sistema cráneo-sacro, los músculos y las vísceras basando su tratamiento en las movilizaciones de las fascias musculares con técnicas de “energía muscular”, manipulaciones de las suturas craneales, articulaciones y vísceras restableciendo así el equilibrio global y total de la persona. Uno de sus principios se basa en que un suministro de sangre saludable ayudará a tener un cuerpo saludable. 

Diferencias entre un quiropráctico y un osteópata

Dentro de las diferencias entre la Quiropráctica y la Osteopatía destaca la prioridad que le da la Quiropráctica al sistema nervioso, ya que se trata de la conexión entre nuestro cerebro y nuestro cuerpo. El área del sistema nervioso que se daña más habitualmente es la columna vertebral y el interior de los huesos craneales. Estos daños en el sistema nervioso central pueden afectar a nuestro organismo, debilitando nuestro sistema inmunológico. Por ello es importante revisarla a menudo.

La fibromialgia y la quiropráctica

La fibromialgia es uno de los dolores músculo-esqueléticos o desórdenes de fatiga más comunes que afecta a más del 10% de la población, y cerca del 90% de las personas que la desarrollan son mujeres. La quiropráctica es una gran ayuda para los pacientes con fibromialgia. Te explicamos por qué es la ayuda natural que necesitas.

Se caracteriza por dolor muscular generalizado, acompañado por fatiga normalmente. Se trata de una enfermedad crónica y compleja que causa dolores generalizados y un agotamiento profundo, y también una variedad de otros síntomas. Principalmente afecta los tejidos blandos del cuerpo. La causa es desconocida aunque se relaciona con alteraciones del sueño, estrés psicológico, desequilibrios en la columna vertebral o disfunciones inmunitarias.

Leer más

Estrés crónico. La enfermedad del siglo XXI

Vivimos en un mundo sobrecargado de estímulos. Esta sobreestimulación del sistema nervioso, produce un estado de alerta constante en el organismo, lo cual se considera estrés crónico. Asimismo, este estado de alerta continuado o estrés crónico, produce además un estado de inflamación crónico en el organismo, lo cual es el caldo de cultivo de numerosas enfermedades crónicas derivadas del estilo de vida.

Si bien cuando oímos hablar de estrés pensamos únicamente en estrés laboral, la realidad es que hay muchos otros factores que intervienen en la aparición del estrés. Existen tres tipos de estrés que afectan a nuestra salud en mayor o menor grado: el estrés físico, el estrés químico y el estrés emocional. Dentro de cada tipo, encontramos diferentes causas que lo provocan.

Tipos de estrés

  • Estrés químico: Son aquellas sustancias que afectan a nuestro cuerpo, bien sean de origen ambiental o alimentario: la contaminación, los tóxicos o pesticidas, una alimentación poco saludable, la deshidratación, el tabaco, el alcohol o las drogas, tomar demasiados estimulantes (café o té), el uso de medicamentos…
  • Estrés físico: Son aquellas experiencias que afectan a nuestro desarrollo. La falta o el exceso de ejercicio, las caídas o accidentes, levantar o cargar peso incorrectamente, las malas posturas, dormir mal…
  • Estrés emocional: Son aquellos pensamientos, especialmente los negativos, que afectan a nuestro organismo mediante la producción de sustancias químicas tóxicas que irritan nuestro sistema nervioso. El enfado, la frustración, la ira, la culpabilidad, el miedo, la ansiedad…

En muchas ocasiones, las consecuencias de no tratar a tiempo el estrés, puede suponer que éste se vuelva crónico, produciendo inflamación crónica en el cuerpo. Este estado puede producir enfermedades graves tales como el cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes, etc. Además, el estrés es una de las principales causas de las subluxaciones vertebrales. Produciendo dolor de espalda, dolor de cabeza, migrañas, mareos, vértigos, problemas digestivos, alteraciones del sueño, etc.

La solución al estrés crónico

La solución al estrés en muchas ocasiones consiste en cambiar radicalmente el estilo de vida. Especialmente cuando éste es producido por un exceso de presión en el trabajo o por ansiedad derivada de la relación con algunas personas. En otras ocasiones, tan solo es necesario eliminar aquellos factores que nos están produciendo algún tipo de estrés. Bien sea introduciendo cambios en la alimentación o dejando un estilo de vida sedentario. Es necesario observar y comprender qué hacemos en nuestro día a día y cuáles son los factores que pueden estar influyendo en nuestro organismo.

Además, en nuestros centros quiroprácticos de Tarragona y Reus somos especialistas del sistema nervioso. Los ajustes quiroprácticos ayudan a equilibrar el sistema nervioso, permitiéndole funcionar de manera óptima y liderándolo de subluxaciones vertebrales que lo bloquean. De manera que el organismo pueda recuperar su capacidad de reacción y recuperación ante situaciones de estrés.

La importancia de cuidar el sistema nervioso

El sistema nervioso de nuestro cuerpo es esencial para garantizar el funcionamiento de todas las funciones vitales del organismo. Es el sistema que regula y conduce el funcionamiento de todos los demás sistemas y órganos. Por ello debemos prestar especial atención a cuidar el sistema nervioso.

El sistema nervioso se divide en el sistema nervioso central, compuesto por el cerebro y la médula espinal; y el sistema nervioso periférico, formado por los nervios que se encuentran distribuidos por todo el cuerpo.

Leer más

La relación causa-efecto en la salud

Es muy sencillo demostrar la relación causa-efecto en ciertas situaciones, especialmente si lo relacionamos con una relación de acción y reacción física visible. Por ejemplo, si te cortas, la sangre brota enseguida. En cambio, cuanto más tiempo pasa entre la causa y su consecuente efecto, más difícil es afirmar que una fue causa de la otra, ya que puede entenderse que otros factores también pudieron influir. Por eso es tan complicado que se entienda esta relación causa-efecto en la salud.

Estamos acostumbrados a etiquetar las enfermedades en base a los síntomas que se observan en una persona. Si una persona tiene síntomas de dolor de cabeza agudo, sensibilidad en la visión, mareos… concluiremos que sufre un estado de migraña, y el tratamiento tendrá la única función de “esconder” o anular esos síntomas. Sin tener en cuenta que cuando el cuerpo muestra un síntoma o un dolor, nos está indicando que hay algo que no va bien. Estamos acostumbrados a actuar así: anulando y silenciando los síntomas, sin buscar la causa y actuar directamente sobre ella.

Leer más
CatalanEnglishFrenchRussianSpanish