Tratamiento quiropráctico. Tu postura habla de ti

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Tratamiento quiropráctico. Tu postura habla de ti

Tu postura revela muchas cosas sobre tu salud, estilo de vida y estado emocional. Por ejemplo: cuando ves a alguien hablando con los brazos cruzados y encorvado en su silla, ¿qué pensarías de él? Probablemente que está enfadado, quizá que tiene frío, o quizá que está pasando por algún mal momento. Y es que nuestro cuerpo y nuestra postura hablan mucho más de nosotros de lo que pensamos.

Un quiropráctico además sabe ver más allá de la comunicación no verbal que se revela por nuestra postura. Los quiroprácticos miran a alguien llegar caminando a la consulta a recibir su tratamiento quiropráctico y solo por ello ya pueden hacer una acertada aproximación de la manera en que duermen, problemas respiratorios o su estilo de vida en general basándose únicamente en su postura. 

Estas son algunas de las cosas que un quiropráctico puede saber basándose en tu postura:

  1. Estás enganchado a tu teléfono. Una de las cosas más comunes que los quiroprácticos notan en sus pacientes es una curvatura de la columna en el cuello y entre los omoplatos. El diagnóstico para esta condición se le conoce como “text neck” (del inglés, “cuello de texto”) se refiere a una condición que anteriormente se encontraba en personas que habían sufrido un latigazo cervical en un accidente de coche. Ahora los quiroprácticos se encuentran pacientes de 8 años con este mismo problema. Este problema viene causado por la presión que ejerce la cabeza sobre la columna al empujarla hacia delante. Las consecuencias pueden conllevar migrañas, artritis y dolor de cuello. Lo mejor es mantener la espalda recta cuando miramos el móvil, sujetándolo a la altura de los ojos, sujetando un brazo sobre el otro a modo de apoyo. El tratamiento quiropráctico puede ayudarte a corregir sus consecuencias.
  2. Pasas mucho tiempo sentado. A medida que la tecnología y el entorno de trabajo han evolucionado, los seres humanos pasan la mayor parte del día sentados. El problema es que el cuerpo humano no está preparado para pasar largos períodos de tiempo sentado; está diseñado para moverse y redistribuir el peso de vez en cuando. Sentarse durante largos períodos de tiempo hace que el músculo del psoas se tense y se acorten los músculos isquiotibiales. Esto se traduce en una postura inclinada hacia delante en las caderas. Los estiramientos y las posturas de yoga pueden ayudar a alargar estos músculos, pero desarrollar el hábito de levantarse y caminar varias veces al día te ayudarán a mejorar tu salud general. 
  3. Tienes problemas digestivos. Cuando tu zona dorsal está curvada, puede estar comprimiendo tus órganos produciendo reflujo y malestar estomacal.  
  4. Duermes sobre tu estómago. Cuando duermes, todo el peso de tu cabeza tensa los músculos y ligamentos que mantienen las vértebras cervicales unidas. Esta cantidad de peso en las delicadas estructuras de tu cuello pueden causar daños en las articulaciones. Una almohada puede ayudarte a evitar estos daños. Así como una almohada colocada entre tus rodillas te ayudará a mantener a la misma altura hombros y rodillas, asegurando una posición natural para la curvatura lumbar. También puedes abrazar otra almohada para evitar caer sobre tu estómago. 
  5. Tienes problemas respiratorios. Como comentábamos en el punto 3, una postura encorvada puede comprimir tus órganos. Esto puede causar problemas digestivos y puede hacer que tus pulmones inhalen hasta un 30% menos oxígeno. Dependiendo de tu nivel de condición física, esto podría hacer que te sientas más cansado o falto de aliento en tu día a día. 
  6. Cargas un maletín a todas partes. Cuando cargas cosas pesadas, tiendes a subir el hombre que está llevando la carga. Este hábito puede provocar una desalineación de los hombros, lo cual puede ser visiblemente obvio, así como los cambios en la curvatura de tu columna. Para prevenir esto, alterna el lado en el que cargas la bolsa, para prevenir que sea siempre el mismo lado el que carga el peso y evitar que se desequilibren los hombros o se curve la columna. Además, recibir regularmente tratamiento quiropráctico, te ayuda a minimizar las molestias producidas por estas malas posturas.
  7. Te sientes desanimado. Cuando las personas se sienten tristes o deprimidas, a menudo caminan con los hombros encorvados y la cabeza baja para evitar el contacto ocular con otras personas. Esto es el resultado de que tus emociones están controlando tu sistema musculo-esquelético y tu equilibrio. 

Estos son solo algunos ejemplos de lo que un quiropráctico puede ver en ti. Como bien sabes, nuestro sistema sistema es el responsable de la transmisión de mensajes entre el cerebro y el resto del cuerpo. Por ello es tan importante que estos mensajes fluyan libres de interferencias a través de nuestra columna vertebral. Como ves, la relación entre otras patologías y la correcta alineación de las vértebras de nuestra columna (con sus consecuentes dolores) es más estrecha de lo que sospechamos.

Nuestros quiroprácticos pueden ayudarte a que tu sistema nervioso, y en consecuencia todo tus sistemas músculo-esquelético e inmunológico trabajen al máximo rendimiento. ¿Por qué vivir al 50% si puedes dar el 100%?

Pregúntanos, nuestro tratamiento quiropráctico es siempre personalizado para adaptarse a las necesidades y situación de cada paciente. Porque no todos somos iguales, no todos necesitamos el mismo tratamiento.

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